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jueves, 11 de febrero de 2016

Música contra olvido

Suenan las notas de un teclado a lo lejos y, de repente, le brillan los ojos y una mueca se instala en la comisura de sus labios. El vello erizado. Un escalofrío que recorre la espalda saltando de vértebra en vértebra. Latigazos de una pasión verdadera que se esfumó entre claves. Se lanza al corazón.

lunes, 24 de febrero de 2014

El nihilismo de las hormigas de mi estómago

Yo siento hormigas. Lo normal es sentir mariposas pero no es mi caso. Siento el desfile de mis bichos, sus patitas recorriendo los entresijos de mi estómago, sus cambios de dirección, los golpes que se dan contra las paredes buscando una boca que ya se ha cerrado. Noto sus mordisquitos y las imagino rebuscando un bocado más de la nada que se me ulcera por dentro

jueves, 21 de noviembre de 2013

Bajo el edredón

Y entonces juró que no se levantaría. No podía imaginar un lugar más cálido que bajo el edredón que ahuyentaba los miedos

miércoles, 16 de octubre de 2013

La última instantánea

Sonó el despertador y, una vez más, la fantasía se desdibujó en el horizonte. Era jueves. Las 07:30 h. Ella abrió los ojos y buscó en su mesita de noche las gafas. Las encontró. Se las puso. Aún así no consiguió ver con nitidez todos los objetos. No tenía tiempo para reparar en ello. Los niños, el desayuno, el cole, la hora de llegada a la oficina…

lunes, 29 de julio de 2013

Cuando pongo corazón...

Cuando pongo corazón el guiso sabe mejor porque espolvoreo el alma a cucharadas.


lunes, 15 de julio de 2013

Anclado en casa

La Caleta, Cádiz
Él, que durante años fue pescador, sabía sortear con entereza las sacudidas de las olas. Conocía al milímetro los mensajes que le mandaba el mar y se anticipaba a vientos y tempestades. Sus manos curtidas en sal y en remiendos de red habían hecho de él un viejo lobo que sabía de todo y, aún así, no se fiaba de nada.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Pomada para grietas


Siempre que algo iba mal su particular ángel aparecía. Sara tenía esa suerte. Cuando la sentía cerca cualquier preocupación perdía su importancia, se difuminaba, caía en el cajón de la nada, en el saturado olvido.

miércoles, 18 de julio de 2012

Mi pared, mis secretos


niños autistas, autismo, niños
¡Qué raro el mundo exterior! A mí me lo parece. Pese a ser pequeña, el otro día soplé las ocho velas que adornaban mi tarta, ya tengo una idea de cómo es el mundo. Soy Sofía, y mis papás me miraban en mi cumple tras un velo de tristeza. Quieren ayudarme, me quieren, y yo lo sé. Creo que piensan que con su esfuerzo podré avanzar. Se lo agradezco tanto…