¡Qué raro el mundo exterior! A mí me lo parece. Pese a ser
pequeña, el otro día soplé las ocho velas que adornaban mi tarta,
ya tengo una idea de cómo es el mundo. Soy Sofía, y mis papás me
miraban en mi cumple tras un velo de tristeza. Quieren ayudarme, me
quieren, y yo lo sé. Creo que piensan que con su esfuerzo podré
avanzar. Se lo agradezco tanto…
